Claudia Aguilar “Ishtar”
Trece años de experiencia en Danza Árabe y precursora de ésta en Cuernavaca. Abre las puertas del Centro Cultural Ishtar y funda la primera escuela de Danza Árabe en el Estado de Morelos.
Su larga trayectoria como maestra ha elevado el nivel dancístico del Centro Cultural Ishtar, distinguiendo así la técnica e interpretación de las alumnas. Como maestra ha impartido clases en: La Batuta, Gold’s Gym, Club Coral, ITESM y Sport City.
Como directora, en el 2005 crea la Compañía de Danza del Centro Cultural Ishtar, grupo que ha sido integrado por varias generaciones de las mejores alumnas. Este concepto ha cubierto diferentes eventos culturales, de promoción, altruistas y de entretenimiento, propuestas artísticas e innovadoras, fiestas temáticas, performance, etc.
Su talento como coreógrafa es reconocido en el medio por su creatividad, tema que la ha llevado a acumular un repertorio en constante evolución y crecimiento de más de cien piezas originales con diferentes elementos como crótalos, velos, candelabro, sable, alas de isis, abanico, doble abanico, flamenco, bollywood, folclore egipcio, khalijee, hagalla y solo de derbake.
Como organizadora de seminarios, cursos y talleres, se preocupa por ofrecer talento artístico ético y profesional. Se compromete con la formación artística, salud física, armonía emocional, desarrollo espiritual, comunicación interior y conciencia ecológica.
Como organizadora de presentaciones académicas, brinda a las alumnas la oportunidad de participar en un evento y teatro profesionales, ejecutando coreografías de alto nivel, y con una gran producción (audio e iluminación) y diseño de vestuario exclusivos.
En estas exhibiciones ofrece al público su participación como bailarina, en ocasiones acompañada de algún artista invitado.
Como organizadora de fiestas y noches árabes, se distingue por ofrecer un exclusivo espacio de convivencia para las interesadas en esta cultura o para el público en general. Deliciosos platillos, música, y danza árabe son el tema principal de la celebración.
Como bailarina, se interesa por la expresión más congruente y genuina de las emociones a través del cuerpo. Un arduo trabajo es conocer el propio interior, con honestidad, respeto y amor a uno mismo.
Cada alma elige su propio camino, pero todos llevan a descubrir la alquimia perfecta, el momento preciso en el que contemplando la conciencia descubres que no necesitas más el aire para respirar, pues en el te has convertido; que la vida es quien recorre tu cuerpo y tras esa cascada de velos que nublan tu percepción sólo existe amor... amor libre que te hace sentir y hace sentir a quien te rodea.





